El complejo litológico de cabo Ortegal configura un entorno espectacular coronado por la presencia del faro a 125 metros sobre el mar. Desde la base del faro se aprecia la monumentalidad de los acantilados de O Limo, hacia el oeste, y los islotes conocidos como Os Aguillóns hacia el este, que parecen alargar el cabo marcando la simbólica división de aguas entre el océano Atlántico y el mar Cantábrico. Hacia el este, en la lejanía, se divisa Estaca de Bares, punto más septentrional de la Península Ibérica: el norte del norte.