Construido en 1922, hoy en día es uno de los hoteles con mayor encanto en la comarca de Ferrol. El edificio fue sometido a una restauración muy cuidada que ha respetado todos los elementos posibles originales: los azulejos, la escalera de madera o la entrada del palacete. Cuenta con 14 habitaciones, un jardín de casi 15.000 metros cadrados y una zona para celebrar todo tipo de eventos.