Este museo arqueológico e histórico se asienta en una antigua fortaleza construida en el siglo XVI. De los siglos XVI al XVIII fue un edificio defensivo y prisión, y más tarde fue utilizado como lazareto para aislar a los marineros que llegaban a la ciudad afectados de alguna enfermedad infecciosa. El museo como tal se inauguró en 1968. Se considera monumento histórico-artístico desde 1949 y desde 1994 es Bien de Interés Cultural.