Esta casa de uso turístico ofrece un estilo constructivo muy diferente a la casa rural gallega y, sin embargo, perfectamente integrado en su entorno. Uno de sus elementos distintivos es la luminosidad y la madera de pino, que aporta una gran calidez y sentimiento de hogar. Abierta al jardín y a la ría, en ella se tien la doble sensación de estar resguardado en el interior y, a la vez, en plena naturaleza.