Acantilados de fuerte caída y afilado perfil, con una altura que varía oscila entre los 80 y los 160 metros. En ellos se encuentra "el mejor banco del mundo". Os Picóns de Loiba son un conjunto de inmensos peñascos curiosos formados por filitas y esquistos, que se moderan por la erosión del mar y del viento, creando grutas y cuevas de singular sonoridad. Desde allí podemos observar el arenal de Loiba, la roca esculpida por el mar llamada Pena Furada y en la lejanía el cabo Ortegal.