El Curtocircuíto nace en 2003 como una iniciativa del Concello de Santiago de Compostela con el objetivo de impulsar la creación cinematográfica y dar visibilidad a las tendencias más innovadoras del lenguaje audiovisual. Con el paso del tiempo, se ha consolidado como un festival de referencia que apuesta por la contemporaneidad, el riesgo y la calidad en su programación.
Tomando el cine como eje central, desarrolla una propuesta interdisciplinar que integra otras disciplinas como la fotografía, el arte sonoro, la música, la etnografía o la literatura, favoreciendo el diálogo entre diferentes formas de expresión artística. Este enfoque permite ampliar la experiencia del público y cuestionar los formatos tradicionales de los festivales. Además, Curtocircuíto mantiene un firme compromiso con la creación emergente, la formación de nuevos públicos y la participación ciudadana, contribuyendo activamente a la dinamización cultural y al pensamiento crítico.